yo te digo que eres junco flexible a la orilla del humedal,
tú te empeñas en ser Juguete roto;
yo te busco en mi camino, que caminantes hay pocos con tan poca vanidad,
y tú,
prefieres ser flor de averno esperando las respuestas del silencio...
El iris escarchado de tus ojos,
es sendero de ríos pedregosos, que ganaron al frío la batalla,
brota esencia en las raíces ancestrales de tu historia,
y se precipita,
en el abismo de tus poros,
el volátil veneno convertido en néctar.
Es tu piel y son tus manos, el auxilio y la defensa,
como un conjuro unido a tu costado,
y es tu alma,
liquida conciencia,
que recorre capilares
dando vida,
y otorgando clemencia, como indulto a la idolatría.
No dejes tus alas zurcidas y vuela,...
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Hoy mi texto va dedicado a alguien muy, muy especial, Carmen, "Iolana", no hace ni un año que tuve la suerte de conocerla, en su pueblo natal Orihuela del Tremedal, Teruel y es como he pretendido describir, un ser especial que me trasmite mucho, por su fuerza y serenidad, por su personalidad férrea, por su individualismo, y su originalidad.
Me ha permitido conocer que los amante de Teruel, son algo más que una leyenda, dando cobijo a un alma, que no entendió y ahora entiende.
Desperté empapada en silencios, mis ojos cerrados veían a través del espejo,
mi boca seca, mi pulso quieto, mis manos arañaban la sabana, desgarrando recuerdos;
temblaban mis manos, temblaba mi cuerpo, y cerrados los ojos, lo seguía viendo...
Un olor a...
Un olor a niebla, humedad, a podridos momentos,
ese abismo donde cae el cuerpo, y eternamente cae...sin encontrar el suelo;
oscuridad, sombras,...a lo lejos...el perfil de una figura que me llama... y sigo cayendo...
Repentinamente un arpegio con su sonora cadencia me libera, y percibo el sonido que desvela mis sueños, se oscureció el espejo.
Mi boca saborea el ritmo de mi pulso inquieto, mis manos, ya vuelven a ser la seda salvaje que mece mi cuerpo,
un olor a...
un olor a ligera fragancia de jazmín y bayas de enebro,... la copa en el borde de la cama, me hace pensar que el Gin tuvo sus efectos...
La noche fue larga, largos los recuerdos, un sueño lúgubre, trágico, siniestro,
pero un despertar mágico, fascinante, seductor, hechicero...
Suena como siempre el acorde con ritmo acelerado de mi despertador de sueños....y se perfila en mi rostro la mueca atrevida de una sonrisa...
como siempre, a la hora exacta, con la premura precisa, sin desperdiciar nada, me vuelve a la vida;
desperté empapada en sudor amable que acaricia el alma y abriendo los ojos, perfile un poema:
Conjura en mi cuerpo un rito pagano
y atrapa mis sueños entre tus redes,
yo dejare que en silencio te hospedes,
para filtrar los deseos mundanos.
Quiero sentir que embrujada desgrano
sueños, que vuelan para que se quede,
aunque se chocan contra las paredes,
esos otros sueños que siempre hilvano.
De madera noble de un sauce viejo,
y con red de seda de tacto suave,
para velar esos sueños que tejo,
has ganado con tu pluma la llave;
como hechicero mirando el espejo,
estarás tú hasta que mi vida acabe.
Se hizo luz en la sombra de noche, y mi sueño se perdió en el tiempo, aun pude ver, escurriéndose por la ventana, la sombra de mi Atrapasueños, que como un viejo indio, me construye cada día, hechizos para despertarme.